13 mayo 2016 Nutrición, Salud

alergia frutas y verduras

Las alergias alimentarias se han convertido en una de las grandes preocupaciones sanitarias de los últimos tiempos. Es por ello que a los bebés, cuando ya empiezan a probar nuevos alimentos, hay que ir dándoselos poquito a poco, para detectar, en el caso que lo hubiera, alguna intolerancia alimentaria.

En nuestro país los alimentos que más problemas causan, sobre todo en los niños, son el huevo, la leche de vaca y el pescado, aunque en el cuarto lugar nos encontramos con la alergia a algunas frutas y verduras, alimentos imprescindibles en nuestra dieta, y sobre todo en la de los bebés, que resultan vitales para su perfecto desarrollo.

La alergia a la fruta y a la verdura se produce por la intolerancia a distintas proteínas que contienen algunas frutas y verduras. En nuestro país las que más porcentaje de intolerancia producen son las siguientes: PR-2 (plátano, patata y tomate); PR-3 (castaña, aguacate y plátano); PR-4 (nabo y sauco); PR-5 (manzana, cereza, pimiento, kiwi y uva); PR-10 (manzana, cereza, albaricoque, pera, apio, zanahoria, avellana, patata y perejil). Otras frutas y verduras que también contienen otro tipo de alérgenos son el melocotón, la ciruela, la soja, el espárrago, la lechuga…

La probabilidad de que el bebé padezca alergia a algún tipo de verdura o fruta, es mayor si alguno de los padres ya la padece. Está especialmente asociada, incluso, para aquellos que, aunque no tengan intolerancia alimentaria, sí la tienen al polen.

Existe una falsa creencia que es la de pensar que las frutas o verduras tratadas con elementos químicos son más propensas a crear alergia, en realidad es la misma proteína de la fruta la que la causa, no la sustancia exterior.

Ante cualquier signo de alergia en nuestro bebé, debemos acudir rápidamente al centro médico donde tendrá que ser valorado por el alergólogo, realizándole las pruebas pertinentes para determinar cuáles son los alimentos que se la causan. Como en la mayoría de alergias alimentarias, la solución estará en evitar este tipo de alimentos, llevando, también, mucho cuidado con aquellos otros, ya preparados, que pueden contenerla oculta en su composición.

Vía | AEPNAA
Foto | Pixabay – Mittmac

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