14 junio 2017 Embarazo, Salud

cara de bebe y alcohol

Los rasgos físicos del niño, especialmente su rostro, vienen determinados por la herencia genética de sus progenitores. Es así como a lo largo de los nueve meses, una de las grandes preguntas es ¿a quién se parecerá? De hecho, nada más nacer, ya buscamos esos ojos de papá o esa nariz igualita a la de la madre. Además de la parte de azar y de los propios caprichos de la naturaleza, también existen otros factores que pueden contribuir a la apariencia física de nuestro bebé.

Un estudio reciente acaba de desvelar que tomar alcohol durante el embarazo, modifica los rasgos de la cara del bebé. Nariz más pequeña y ligeramente hacia arriba, labio superior más fino u ojos más pequeños, son sólo alguna de esas características especiales que aparecen con la ingesta de alcohol en la gestación.

El alcohol y la alteración en el rostro del bebé

El alcohol tiene efectos, potentemente nocivos, sea cual sea nuestro estado, edad o condición. Pero si estamos esperando un bebé, entonces esas consecuencias se multiplican considerablemente, no sólo por el propio daño que hagamos a nuestro organismo, sino también por el que infringimos a nuestro bebé.

A todos esos daños en el desarrollo, ahora también se suma uno que puede resultar más baladí pero que también tiene su importancia: la alteración en las facciones del rostro del bebé.

alcohol y embarazo

Nariz, ojos y labios alterados

Para llevar a cabo esta investigación, se tomaron como muestra las imágenes faciales de 415 bebés de un año. Cotejándolos con el consumo de alcohol que tuvieron sus madres a lo largo de los nueve meses de embarazo. Para poder llevar a cabo esta observación, y puesto que no se veían a simple vista, utilizaron un sofisticado sistema de software en 3D.

Aunque las diferencias parecían muy sutiles, sí se encontraron una cierta coincidencia en todos aquellos que habían sido expuestos al alcohol durante su desarrollo en el útero. Estas diferencias aparecían en los labios, los ojos y la nariz. Precisamente en la nariz era donde la diferencia era más evidente, presentándose más pequeña y curvada hacia arriba, uno de los rasgos más evidentes del síndrome de alcoholismo fetal.

Vía | Antena 3
Fotos | Pixabay – Tania VdB y Blasting news

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