
Si estás pensando en la adoptar un niño hay algunos aspectos que debes tener en cuenta. Los trámites burocráticos suelen ser bastante lentos y, según en que zonas, más o menos complicados. Pero más allá de toda legalización, de toda barrera gubernamental, está vuestro deseo y vuestra responsabilidad como futuros padres.
Tenemos que pensar que ser padres nos cambia la vida totalmente. No importa que sea biológico o adoptado, el proceso de crianza y educación de un ser humano es un acto de amor, lleno de matices, que nunca ha de estar manchado por ningún otro interés. Hay parejas que optan por la adopción con el fin de ser útiles a la sociedad, por lo tanto, convierten su tarea de padres en un acto solidario. Grave error. Los niños necesitan de amor, protección y entrega absoluta. Por eso, sería bueno plantarnos la pregunta de ¿a quién vamos a beneficiar con esta adopción?
Si estáis decididos a optar por la adopción, lo mejor es acudir a la Oficina de Protección a Menores de vuestras comunidades autónomas. Allí tendréis que rellenar una serie de informes y solicitudes que, más tarde, pasarán a valorar los técnicos. Una vez aprobado tendréis que pasar las pruebas de idoneidad, que vienen a ser una especie de confirmación de que vuestra pareja está “sana” y sois personas “equilibradas”.
Podéis elegir entre adoptar en España o hacerlo en el extranjero. Para ello es importante tener en cuenta varios factores. El tiempo no es el mismo para unos que para otros. La adopción nacional está tardando unos 9 años; en los países del Este, entre ocho y veinte meses; en Hispanoamérica, de ocho a treinta meses y en Asia, de ocho a quince meses. Si os decidís por el extranjero tendréis que valorar los gastos de desplazamiento, el tiempo ha invertir, etcétera.
Sea como sea y desde donde proceda, lo importante es que sepamos cubrirle todas las necesidades físicas y emocionales con el cariño que se merece. Ser padres es una hermosa tarea que se ha de elegir libremente.
Vía | Guía infantil

Deja un comentario
Enlaces a esta entrada