28 marzo 2010 Desarrollo, Recién Nacido, Salud

Adherencia de los labios menores de la recién nacida
Si eres padre o madre de una niña habrás visto que el pediatra revisa sus genitales en cada visita. Es una revisión visual que no molesta a la pequeña. Lo que mira el médico, además de que el aparato genital externo esté bien formado, es si ha aparecido una sinequia. Se comprueba el aspecto de los labios mayores, en la parte alta el clítoris y la salida de la uretra, y en la zona más baja los labios menores, que permiten ver la entrada del introito vaginal.

La sinequia es una adherencia de los labios menores por su borde libre, que forma una cicatriz más o menos gruesa. Es bastante frecuente y de fácil solución si se detecta pronto. El origen suele ser la humedad y la irritación de la zona que puede hacer que se erosionen los labios y se unan con una fina telilla, especialmente si la higiene no es correcta. La dermatitis del pañal es un antecedente frecuente.

Si la sinequia es fina se puede eliminar con suaves masajes con lubricación. Habrá que seguir observando periódicamente a la niña para que no vuelva a formarse. Si hubiera pasado mucho tiempo, la sinequia puede ser gruesa y dura. Si los masajes no funcionan habría que recurrir al cirujano pediátrico. Podría ser necesaria una pequeña intervención para separar los labios.

Es una alteración leve, que tiene solución pero que debe observarse. Si la sinequia cubriera totalmente la zona del periné al clítoris podría provocar problemas en la micción e incluso infección. Es importante mantener una correcta higiene, evitar irritaciones manteniendo la zona del pañal seca y tratando la dermatitis del pañal. Puede que los padres no detecten nada extraño, será el pediatra quien lo observe más facilmente en cada visita.

Vía | Instituto Balear Pediatría
Foto | Flickr-A_Laubner

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  1. Bitacoras.com 28 marzo 2010

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