
La cirugía en bebés y niños es más delicada que en los adultos por su reducido tamaño y la cantidad de sangre que tienen sus cuerpecitos en comparación con los mayores. Pese a ello, cada día son operados miles de niños con resultados excelentes. Pero los científicos siguen investigando para reducir riesgos.
En el caso de la cirugía cardíaca para reparar un defecto congénito, con el que se nace, el riesgo de lesión cerebral es de un 30 a un 70 por ciento. Estos defectos afectan a 8 de cada mil recién nacidos. Hasta ahora los cirujanos no tenían forma de ver si la operación del corazón podría estar afectando al cerebro, pero dos nuevas técnicas están dando resultados muy satisfactorios. Leer más








