
Hace un tiempo hablamos sobre un estudio que afirmaba que el tabaco protegía a la embarazada de sufrir preemclampsia, disminuyendo las posibilidades de tenerla. Los motivos se desconocen, pero parece comprobado que hay menos incidencia de este trastorno entre las futuras mamás fumadoras. Sin embargo, una vez que la mujer sufre preeclampsia, el tabaco puede exacerbar los síntomas y agravar las complicaciones.
La preeclampsia es un trastorno relativamente frecuente en el embarazo que se caracteriza por un aumento de la tensión arterial después de la semana 20 y la presencia de proteínas en la orina. Generalmente puede controlarse bien y no causa mayores problemas al bebé y su madre, pero en ocasiones se complica derivando en eclampsia, una enfermedad que puede ser muy grave. Leer más









