
Es normal que cuanto más cerca del parto nos encontremos, más temores, dudas, preguntas y miedos nos afecten. ¿Irá todo bien? ¿Será parto natural? ¿Y si me tienen que hacer cesárea? ¿Tendrán que utilizar fórceps? ¿Será rápido? ¿Cómo será mi bebé? ¿Me harán la episiotomía? ¿Tendrán que darme muchos puntos?. Vamos, tengo más miedo que la prota de Scream
Como veis es un auténtico mar de dudas y ninguna tiene respuesta con antelación. La incertidumbre que genera hace que no duerma por las noches y que no haga nada más que preguntarme si me enteraré de la rotura de bolsas o de las contracciones. Todo el mundo me dice que sí, así que trataré de relajarme. Leer más








